Los servicios de inteligencia rusos apuntaron a la empresa de defensa ucraniana TechEx, tratando de obtener tecnología detrás de los interceptores Striker Mini y los drones Stalker. La contrainteligencia de SBU encontró acceso temprano y bloqueó el acceso a datos sensibles.
Los servicios de inteligencia rusos apuntaron a la empresa de defensa ucraniana TechEx, tratando de obtener tecnología detrás de los interceptores Striker Mini y los drones Stalker. La contrainteligencia de SBU encontró acceso temprano y bloqueó el acceso a datos sensibles.
Comentarios
Sea el primer comentario