Deporte · Science Facts · antes 2 carne.

Físico entrenado en Harvard El Dr.

Físico entrenado en Harvard El Dr.
Físico entrenado en Harvard El Dr. John Brandenburg afirma que una antigua civilización en Marte fue destruida por enormes explosiones termonucleares. Según Brandenburg, las firmas isotópicas inusuales en Marte —especialmente los niveles elevados de Xenon-129 en la atmósfera, junto con el exceso de uranio y torio en la superficie— coinciden con los restos radiactivos de detonaciones nucleares a gran escala en la Tierra. Se refiere a regiones como Cydonia (cerca de la famosa “Face on Mars”) y Utopia Planum como posibles sitios de la antigua vida inteligente que pueden haber sido apuntados o atrapados en las explosiones. Él sugiere que estas explosiones, que él estima ocurrió hace cientos de millones de años, podrían explicar no sólo las anomalías isotópicas sino también aspectos de la apariencia rojiza de Marte, que él cree en parte resultados de caída nuclear en lugar de óxido de hierro solo. En algunas versiones de su hipótesis, ha vinculado el evento a una posible “ masacre nuclear planetaria” e incluso especulado que podría haber sido un ataque con armamento avanzado. Sin embargo, la teoría sigue siendo altamente polémica y no es aceptada por la comunidad científica más amplia. Los críticos señalan la ausencia de grandes cráteres de impacto, zonas de explosión o pruebas geológicas claras compatibles con tales eventos nucleares masivos. Las explicaciones principales atribuyen los isótopos observados y las características superficiales a los procesos naturales, como la antigua actividad volcánica o de rayos cósmicos. Las ideas de Brandenburgo, presentadas por primera vez en periódicos alrededor de 2014 y posteriormente ampliadas, siguen suscitando interés público pero carecen de confirmación empírica y son ampliamente consideradas como especulativas. Ciencia y hechos

Comentarios

Regístrate para votar, guardar y comentar. Entrada · Registro
Los comentarios de visita son aprobados manualmente

Sea el primer comentario